Balneoterapia
El agua termal a la temperatura justa para que el dolor afloje y las articulaciones vuelvan a moverse.
El agua termal de Confluent brota caliente del valle. Te metes, el calor entra despacio y el dolor empieza a soltarse. Es el corazón del balneario y la base de casi todo lo que hacemos aquí.
En qué consiste
La balneoterapia usa el agua mineromedicinal termal para aliviar el dolor y la rigidez. Seguimos un protocolo propio de hipertermia progresiva: empezamos con técnicas suaves sobre todo el cuerpo y vamos subiendo temperatura y presión a medida que nos concentramos en la zona que más te molesta.
Dispones de varias técnicas, según lo que necesites:
- Piscina termal a 34º para caminar y moverte dentro del agua.
- Camas de burbujas y chorros de asiento para relajar la musculatura.
- Chorro cervical para tensiones y contracturas del cuello.
- Ducha circular envolvente en cabina.
- Chorros manuales a presión, aplicados por una auxiliar sobre la zona afectada.
El calor del agua relaja el músculo, mejora la circulación y reduce la percepción del dolor. El efecto puede durar semanas o meses si lo acompañas de movimiento y cuidado al volver a casa.
Para quién es
Pensada sobre todo para el dolor músculo-esquelético: artrosis de rodilla, cadera y mano, dolor lumbar y cervical crónico, hombro doloroso y recuperación tras una cirugía ortopédica. También ayuda a quien tiene fibromialgia o miedo a moverse, porque el agua hace el ejercicio mucho más llevadero.
El equipo médico revisa siempre tu historial antes de empezar. Hay situaciones (fiebre, infección activa, problemas de corazón no controlados) en las que conviene esperar o ajustar el tratamiento.
Tu sesión en Confluent
Cada sesión dura entre 45 minutos y una hora, dentro de un circuito tranquilo. Trae bañador, chanclas y gorro; lo demás lo ponemos nosotros. Todo arranca con una consulta médica que define tu plan.
Déjanos tus datos y te llamamos para organizar tus días y tus tratamientos.